Islandia: Mi ruta por el sur, entre glaciares, cascadas y auroras

Hay lugares que te hacen sentir que estás en otro planeta. Islandia es uno de ellos. Fue de esos viajes que te dejan con la boca abierta desde el minuto uno. No hay palabras para describir lo impresionante que es manejar por paisajes donde un minuto ves una cascada gigante, al siguiente un volcán cubierto de nieve y más adelante, un campo de lava con musgo verde brillante.

Viajar por el sur de Islandia fue una aventura que combinó adrenalina, paisajes de ensueño y momentos de silencio absoluto, esos que solo la naturaleza puede regalarte.

Viajé en abril, cuando los días ya son más largos pero todavía hay paisajes cubiertos de nieve. Solo nos llovió el primer día y el resto tuvimos sol con algo de viento. Para mi es una temporada ideal: sin tanta gente y con posibilidades de ver las auroras.

De Reikiavik a Vik: cascadas, paisajes y carretera

Aterrizamos en Reikiavik, rentamos carro y manejamos directo hacia el sur rumbo a Vik.
En el camino hicimos paradas que simplemente no puedes saltarte: Seljalandsfoss, la cascada por la que puedes caminar detrás y Skógafoss, una de las más icónicas de Islandia.

Esa primera ruta fue el inicio de lo que se convirtió en un roadtrip impresionante: cada parada, cada curva y cada vista era una postal.

Kría Hotel, Vik — entre playas negras y cuevas de hielo

Nos quedamos dos noches en Kría Hotel, en el pueblo de Vik, que me encantó. El hotel es moderno, cómodo y tiene una vista espectacular de las montañas. Desde ahí exploramos varios puntos del sur, como la playa de arena negra Reynisfjara, con sus formaciones de basalto y el sonido del mar chocando fuerte.

Uno de los días hicimos el Crystal Ice Cave Tour en Super Jeep, donde caminas dentro de una cueva de hielo azul —literal, parece que estás dentro de un cristal—. También visitamos Diamond BeachSvartifoss y los paisajes volcánicos de Eldhraun Lava Fields.

Y no puedo dejar de mencionar el tour en ATV hasta el avión estrellado y la Black Sand Beach. Fue una de las experiencias más divertidas del viaje.

Stracta Hotel, Hella — naturaleza y un tour sorpresa

De Vik seguimos hacia Hella, donde dormimos una noche en Stracta Hotel.
Desde ahí hicimos el Private Midgard Surprise Tour, una experiencia súper original porque literalmente no sabes qué vas a hacer. Los guías planean todo dependiendo del clima y del tipo de viajero que eres.

Ese día conocimos lugares escondidos, cascadas sin turistas y paisajes que parecían de otro planeta.

The Retreat at Blue Lagoon — el descanso perfecto

Después de tantos días de aventura, llegamos a The Retreat at Blue Lagoon, el hotel más relajante y espectacular de Islandia.
Pasamos el día completo disfrutando el spa ritual, las aguas termales y el masaje (totalmente recomendado). Todo el lugar transmite calma —es el tipo de hotel donde podrías quedarte un día más sin pensarlo.

Flotar en el Blue Lagoon, rodeada de vapor y con ese color turquesa tan irreal, fue la mejor forma de cerrar el viaje.

The Reykjavik EDITION — la última noche

Para cerrar con estilo, pasamos nuestra última noche en The Reykjavik EDITION.
El hotel tiene una vibra moderna y cool, con un bar increíble y la mejor ubicación para explorar Reikiavik caminando. Después de tantos días en la naturaleza, fue el toque urbano perfecto para despedirnos del país.

Islandia es un destino que te hace sentir que estás en constante descubrimiento. Cada día es distinto nuevo y cada paisaje te deja sin palabras.
Es naturaleza pura, pero también tiene ese lado de lujo tranquilo —donde el verdadero “wow” no está en lo ostentoso, sino en lo auténtico.

Si te gusta la aventura, los paisajes que parecen de otro mundo y los hoteles con encanto, Islandia definitivamente tiene que estar en tu lista.

Written by Andrea Kalifa

Next
Next

Bután: Tesoro del Himalaya