Bután: Tesoro del Himalaya
Tesoro de las Himalayas
Bután es uno de esos lugares que parecen de otro mundo: lleno de montañas, templos antiguos y una paz que se siente en cada rincón. Conocido como el “Reino de la Felicidad”, y no es solo un apodo —la gente realmente vive con una calma y alegría que contagian. Viajar a Bután es desconectarte del ritmo del mundo y conectar con lo esencial: la naturaleza, la cultura y el presente. En este blog te cuento cómo es recorrer este país escondido en el Himalaya y por qué te deja una sensación que va mucho más allá de un simple viaje.
Un día entre tradición y vida local en Thimphu
La primer parada de este viaje es Thimphu, capital del Reino de Bután. Thimphu es el centro administrativo, comercial y religioso del país y combina de una manera única lo moderno con las tradiciones.
El primer día visitamos el National Memorial Chorten, uno de los monumentos mas emblemáticos de la ciudad. por la tarde tuve la oportunidad de explorar Ka Ja Throm, un mercado lleno de vida, comida típica y artesanías locales. En nuestro segundo día en esta ciudad conocimos Buddha Dordenma, la enorme estatua dorada que domina el valle. Después realizamos una caminata hasta Changangkha Lhakhang, un templo escondido entre bosque, haciendo una parada en el monasterio Trashichhoedzong.
Hospedaje en el Six Senses Thimphu.
Punakha, el valle donde el tiempo se detiene
Después viajamos hacía Punakha cruzando el impresionante Paso Dochu-la a más de 3,000 metros de altura. Desde allí disfruté de vistas espectaculares de las montañas del Himalaya y de los 108 chortens blancos que decoran el paso, un lugar lleno de paz y simbolismo. Punakha, la antigua capital de Bután, destaca por su valle fértil y su mezcla de historia, espiritualidad y naturaleza. Visitamos el majestuoso Dzong de Punakha, en la unión de dos ríos, y crucé su famoso puente colgante decorado con banderas de oración, una experiencia tan tranquila como impresionante.
Al día siguiente hicimos una caminata por Khamsum Yuelley Namgyal Chorten, un templo construido por las reinas de Bután que ofrece vistas increíbles del valle de Punakha y simboliza la paz y la armonía. Por la tarde visitamos el monasterio Sangchhen Dorji Lhuendrup Lhakhang, un lugar con vistas espectaculares que combina espiritualidad, arte y formación para monjas.
Hospedaje en Hotel Pemako Punakha
Mi llegada a Paro, el rincón más fotogénico de Bután
Paro es un valle lleno de historia, espiritualidad y paisajes impresionantes, rodeado de montañas nevadas y campos de arroz en terrazas. Aquí visité el Rinpung Dzong, una fortaleza llena de murales budistas y gran valor cultural, y luego paseé por el mercado local, donde el ambiente y las artesanías reflejan la esencia del pueblo butanés.
Al día siguiente, hicimos la caminata hacia el famoso Monasterio Taktshang, conocido como el Nido del Tigre, un templo sagrado que parece suspendido en el acantilado. La subida fue exigente pero las vistas y la energía del lugar hicieron que valiera totalmente la pena.
Hospedaje en Amankora
Visitar Bután es adentrarse en un reino donde la espiritualidad se vive en cada montaña, templo y sonrisa. Es un país que mide su riqueza en felicidad y te invita a desacelerar, reconectar y contemplar la vida desde una perspectiva más simple y profunda. Entre paisajes sagrados, monasterios suspendidos en el cielo y una cultura que honra la paz interior, Bután no solo se visita, se siente.
Written by Alvaro Miguel